Las autoridades de bomberos de la provincia de Gyeonggi, Corea del Sur, han respondido a más de 1.800 llamadas relacionadas con enfermedades por calor durante los últimos tres años. Según datos recientes, el número de incidentes ha ido en aumento. La mayoría de las emergencias se registraron durante los meses de verano. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones contra el calor, especialmente a los grupos vulnerables como ancianos y niños. Se recomienda mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol y buscar lugares frescos. Este incremento en los casos de golpes de calor subraya la necesidad de una mayor concienciación y medidas preventivas.