Según Eva Neudertová, directora de la Asociación para el Uso de Bombas de Calor, las bombas de calor ahora son una opción viable incluso para casas antiguas sin aislamiento. Anteriormente, los expertos no recomendaban su instalación en este tipo de viviendas. Actualmente, las bombas de calor pueden reducir las facturas de energía en decenas de porcentajes. Estos ahorros permiten a los propietarios invertir en mejoras como el aislamiento térmico. Neudertová explica que esta tecnología se ha vuelto más eficiente y accesible. La combinación de bombas de calor y aislamiento representa una estrategia efectiva para mejorar la eficiencia energética de las viviendas. La inversión inicial se ve compensada por la reducción de los costos de energía a largo plazo.