La selección iraní no logró la clasificación directa a la fase eliminatoria de la Copa Mundial 2026 por un margen extremadamente estrecho. La eliminación se debió a la diferencia de goles, decidida por apenas centímetros en una jugada crucial. Específicamente, la posición del pie del jugador Shoja Khalilzadeh fue determinante en el cálculo de la diferencia de goles. Este pequeño detalle impidió que Irán avanzara directamente a la siguiente ronda del torneo. La noticia ha generado controversia y frustración entre los aficionados iraníes. La selección ahora deberá disputar una fase adicional para intentar conseguir su pase al Mundial. La mínima diferencia subraya la competitividad y la importancia de cada detalle en el fútbol internacional.
