El reciente nombramiento de Ana María Vesga ha vuelto a encender el debate sobre la “puerta giratoria” en el sector salud colombiano. Este fenómeno se refiere al tránsito de profesionales entre cargos públicos y privados dentro del mismo ámbito. La discusión no se centra en prohibir estas transiciones, sino en la necesidad de establecer mecanismos de gobernanza que aseguren transparencia y claridad en estos movimientos. La falta de regulación puede generar conflictos de interés y comprometer la imparcialidad en la toma de decisiones. La Silla Vacía destaca la importancia de reglas claras para gestionar estas situaciones. En definitiva, se busca equilibrar la libertad profesional con la protección del interés público en un sector tan sensible como la salud.