La República Checa enfrenta su primera jornada tropical, marcando el inicio de una prolongada ola de calor con temperaturas superiores a los 30°C. Las autoridades sanitarias, a través del Instituto de Salud Pública Estatal (SZÚ), han emitido recomendaciones para proteger la salud de la población. El calor extremo puede provocar diversos problemas de salud, especialmente en grupos vulnerables como ancianos, niños y personas con enfermedades crónicas. Entre las recomendaciones se incluyen mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol en las horas centrales del día y buscar lugares frescos. Se aconseja también prestar atención a los síntomas de agotamiento por calor y golpe de calor, y buscar asistencia médica en caso necesario. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones para mitigar los riesgos asociados a las altas temperaturas.
