Manos Hatzidakis, junto a Mikis Theodorakis, es considerado uno de los compositores más importantes de Grecia. Su obra musical definió gran parte del siglo XX en el país helénico, convirtiéndose en la banda sonora de una generación. Hatzidakis destacó por su innovación y capacidad para fusionar elementos de la música tradicional griega con influencias modernas. Su legado abarca una amplia gama de géneros, incluyendo música para cine, canciones populares y obras sinfónicas. La influencia de Hatzidakis se extiende más allá de la música, impactando la cultura griega en su conjunto. Su fallecimiento representa una pérdida significativa para el panorama artístico del país. Se le recuerda como un artista visionario que capturó la esencia de su tiempo a través de sus composiciones.