El príncipe Harry y Meghan Markle regresarán al Reino Unido con sus hijos, Archie y Lilibet, para que estos continúen su educación. Ambos niños, de 7 y 5 años respectivamente, se han inscrito en un colegio británico para comenzar las clases en septiembre. Este movimiento marca un posible cambio significativo en la relación de la pareja con la monarquía británica después de su salida en 2020. Aunque no se ha confirmado una residencia permanente, el inicio de la escolarización de los niños sugiere una estancia más prolongada en el país. La decisión ha generado gran expectación y se especula sobre el impacto que tendrá en la imagen pública de la pareja y en su relación con otros miembros de la familia real. Se espera que este regreso facilite también una mayor conexión de los niños con sus raíces británicas y sus parientes.