El príncipe Harry y Meghan Markle han abandonado Montecito, California, poniendo fin a su residencia en el exclusivo enclave. La pareja, que vivía rodeada de millonarios y figuras célebres, ha regresado al Reino Unido. Esta mudanza marca un cambio significativo en sus vidas después de su decisión de alejarse de los deberes reales. La propiedad que dejaron atrás era un símbolo de su lujoso estilo de vida en Estados Unidos. Las razones detrás de esta decisión no se han detallado completamente, pero sugieren un replanteamiento de sus prioridades. Su partida ha generado interés y especulación sobre el futuro de la pareja y su relación con la familia real.