La búsqueda constante de la euforia puede generar presión y frustración, según una psicóloga experta en bienestar. En lugar de aspirar a emociones intensas permanentes, propone adoptar tres principios básicos para cultivar una felicidad más sostenible. Estos hábitos se centran en la aceptación de las emociones, tanto positivas como negativas, como parte integral de la experiencia humana. La especialista enfatiza la importancia de la autocompasión y el desarrollo de una actitud amable hacia uno mismo. Asimismo, destaca el valor de establecer conexiones sociales significativas y fomentar relaciones interpersonales saludables. Al integrar estas prácticas en la vida diaria, se puede construir una base sólida para el bienestar emocional a largo plazo, superando la búsqueda incesante de la felicidad efímera.
