Pauline Hanson, líder de la derecha australiana, ha manifestado que el multiculturalismo ha fracasado en Australia y que las políticas de inmigración actuales han sumido al país en una crisis. Hanson argumenta que la diversidad cultural es incompatible con la cohesión social australiana. Sus declaraciones se producen en un momento de creciente popularidad para la política, impulsada por el debate migratorio. La líder de extrema derecha no ha detallado las soluciones que propone, pero sí ha insistido en la necesidad de replantearse la inmigración. Sus comentarios han generado controversia y debate en el panorama político australiano. Analistas sugieren que su discurso conecta con un sector de la población preocupado por la identidad nacional y los cambios demográficos.
