Una empresa ganó una subasta en Hanói por un terreno considerado de gran valor, ofreciendo 1.379 mil millones de dongs (aproximadamente 57 millones de dólares). Sin embargo, la empresa sorprendentemente presentó una solicitud para retirarse de la compra y perder el depósito. Previamente, había abonado alrededor de 1.100 mil millones de dongs (unos 45 millones de dólares) por el uso del suelo. La decisión de la empresa ha generado sorpresa en el mercado inmobiliario local. Las razones detrás de la renuncia no han sido oficialmente comunicadas. Este terreno, denominado “tierra de diamante”, es considerado una ubicación privilegiada en la capital vietnamita. El caso plantea interrogantes sobre la estabilidad de las inversiones en el sector inmobiliario de Hanói.