Lewis Hamilton y George Russell protagonizaron un incidente en la primera vuelta del Gran Premio de Bélgica. El contacto entre ambos pilotos resultó en el abandono de Russell, quien sufrió daños significativos en su monoplaza. La carrera se vio interrumpida brevemente mientras se retiraba el coche de Russell de la pista. Hamilton continuó compitiendo, aunque el incidente podría tener consecuencias en la clasificación del campeonato. La investigación del suceso ya está en curso para determinar las responsabilidades del accidente. Este choque genera tensión entre los pilotos de Mercedes y añade dramatismo a la carrera en Spa-Francorchamps.