El siete veces campeón mundial de Fórmula 1, Lewis Hamilton, ha cumplido un sueño de la infancia al adquirir una rara Ferrari F40. El vehículo permaneció almacenado en un garaje durante más de tres décadas. En lugar de conformarse con un modelo ya restaurado, Hamilton llevó el coche a Maranello, Italia. Allí, los expertos de Ferrari dedicaron semanas a su completa rehabilitación y restauración. Esta adquisición es especialmente significativa para Hamilton, quien vendió recientemente su colección de coches de lujo. El F40 representa una excepción a esa venta, demostrando la conexión particular del piloto con este icónico automóvil.