Tanto Hamás en Gaza como el gobierno israelí han mostrado, aunque con reticencia, señales de aceptación del plan de paz propuesto por Estados Unidos. El plan de 20 puntos de Donald Trump exige que Hamás entregue sus armas y ceda el poder a un gobierno palestino “tecnócrata”. A cambio, Israel debe retirar sus tropas de las áreas del territorio de Gaza ocupadas desde el alto el fuego del invierno pasado. Además, Israel se comprometería a suspender sus ataques selectivos contra líderes de Hamás. Esta posible aceptación marca un cambio significativo en las posiciones de ambos bandos, anteriormente firmemente opuestas. La implementación del plan aún enfrenta desafíos considerables y requiere negociaciones adicionales. La comunidad internacional observa de cerca este desarrollo, esperando un avance hacia una solución duradera en la región.