Miles de personas se manifestaron en 22 ciudades de Polonia el domingo para condenar la violencia contra los refugiados ucranianos. Las protestas fueron una respuesta a los crecientes ataques y actos de violencia dirigidos a la población ucraniana. Este movimiento se produce en un contexto de crecientes tensiones diplomáticas entre Varsovia y Kiev. Dichas tensiones se han visto exacerbadas por disputas históricas entre ambos países. Los manifestantes instaron a la solidaridad y a la acción contra la indiferencia ante la violencia. Se estima que alrededor de 500.000 personas participaron en las protestas a nivel nacional, mostrando un fuerte apoyo a los refugiados ucranianos y rechazando la discriminación. El lema principal de la protesta fue "No seas indiferente".