Miles de migrantes haitianos varados en Tapachula, Chiapas, se congregaron para ver el partido de su selección nacional contra Brasil. Este evento deportivo representó un breve respiro y un momento de unión para la comunidad, que enfrenta una compleja situación migratoria en la frontera sur de México. La asistencia masiva al encuentro demuestra el arraigo y el apoyo a su país de origen, a pesar de la distancia y las dificultades. Muchos de estos haitianos esperan resolver su situación legal para continuar su viaje hacia Estados Unidos. El partido sirvió como una oportunidad para compartir un espacio de alegría y camaradería en medio de la incertidumbre. La concentración de migrantes en Tapachula sigue siendo un desafío humanitario y migratorio para las autoridades mexicanas.