Un alto funcionario del Ministerio de Defensa de Haití, James Boyard, fue secuestrado el jueves en un barrio considerado relativamente seguro de Puerto Príncipe. Boyard es un reconocido experto en seguridad y figura clave en la reconstrucción del ejército haitiano y las reformas policiales. El secuestro, perpetrado por hombres armados, ha generado preocupación debido a la estricta seguridad que rodeaba al funcionario, sugiriendo posible complicidad interna. Haití se encuentra sumido en una grave crisis de violencia de pandillas desde 2021, con más de 20.000 fallecidos y más de un millón de desplazados. La inestabilidad política, exacerbada por el asesinato del presidente Moïse en 2021, ha contribuido al aumento de la criminalidad y los secuestros. A pesar de la presencia de una fuerza de paz de la ONU, cientos de pandillas siguen operando en todo el país, extendiendo la inseguridad incluso a zonas previamente seguras. Según la ONU, se registraron al menos 267 secuestros entre diciembre de 2025 y febrero de 2026.