Al menos 47 personas han muerto y 22 resultaron heridas en una incursión nocturna de pandillas en un barrio aledaño a Puerto Príncipe, Haití, según informó la ONU este lunes. El ataque ha generado indignación por la falta de protección ante los repetidos ataques mortales. La violencia ejercida por una coalición de pandillas se ha intensificado, causando un baño de sangre en la región. Esta incursión representa una escalada significativa en la ya precaria situación de seguridad en Haití. La ONU ha condenado enérgicamente el ataque y ha llamado a una respuesta rápida para proteger a la población civil. La falta de recursos y la inestabilidad política contribuyen a la impunidad de las pandillas y a la vulnerabilidad de los haitianos. La comunidad internacional enfrenta la presión de brindar asistencia y apoyo a Haití para hacer frente a esta crisis humanitaria.