La FIFA prohibió a la selección de fútbol de Haití usar unos uniformes para el Mundial que incluían una imagen histórica de la rebelión de esclavos de 1803, evento clave en la independencia del país. El diseño representaba a los rebeldes victoriosos en la batalla de Vertières. La FIFA argumentó que el motivo tenía connotaciones políticas, lo cual está prohibido por sus regulaciones para eventos deportivos. La federación mundial ordenó la fabricación de nuevos uniformes sin este diseño. El cambio se produjo poco antes del inicio del torneo. Haití deberá competir con uniformes diferentes a los originalmente planeados. La decisión ha generado debate sobre la libertad de expresión y la representación histórica en el deporte.