Noruega inició con el pie derecho su participación en la Copa Mundial 2026, derrotando a Irak por 4-1. Erling Haaland fue la figura del encuentro, anotando un doblete en su debut mundialista. Irak, que regresaba a una Copa del Mundo después de medio siglo, ofreció una resistencia valiente pero insuficiente. El partido marcó el comienzo de la campaña para ambos equipos en el torneo. La victoria coloca a Noruega en una posición favorable en su grupo. Haaland demostró su calidad y se perfila como uno de los jugadores a seguir en la competición.