Noruega logró una contundente victoria por 4-1 frente a Irak. A pesar del resultado, el conjunto iraquí mostró un mejor desempeño durante gran parte del encuentro. La figura del partido fue Erling Haaland, quien disputó su primer gran torneo internacional. El delantero noruego demostró su capacidad goleadora al anotar dos tantos en una sola mitad. Esta actuación subraya la importancia de Haaland en la ofensiva de su selección. El equipo noruego supo aprovechar sus oportunidades para dominar el marcador final. El encuentro concluyó con una clara superioridad numérica en el tablero.