La estación sismológica de Bergen, Noruega, registró vibraciones significativas durante el partido de clasificación para el Mundial entre Noruega e Irak. Los mayores picos de actividad coincidieron con los goles marcados por Erling Haaland, según informó el instituto de investigación Norsar. Los vítores de los aficionados noruegos generaron vibraciones medibles en el suelo, detectadas por los sismómetros de la Universidad de Bergen. Norsar explica que los sismómetros son sensibles no solo a los terremotos, sino también a la actividad humana masiva. El estudio identificó ocho momentos clave del partido que causaron vibraciones: el inicio del partido, los cuatro goles noruegos, el gol iraquí, una tarjeta amarilla y el pitido final. Estos datos demuestran cómo grandes concentraciones de personas pueden generar vibraciones detectables en el subsuelo. El fenómeno confirma la capacidad de los sismómetros para registrar eventos relacionados con la actividad humana.
