Una investigación de décadas busca desentrañar el origen del peculiar apodo que los habitantes de Győr le dan a un dulce napolitano. La historia involucra a maestros pasteleros, un magnate vienés y la compra de un terreno industrial con un premio de lotería. Las pistas apuntan a figuras inesperadas, como un criador de conejos o un padre de caramelos de la región de Kisalföld. El caso se centra en obleas imperfectas y un "agujero negro" de sabor a cacao. El objetivo es revelar la verdad detrás de esta denominación inusual y su conexión con la producción local de dulces. La investigación promete arrojar luz sobre un misterio que ha perdurado por años en la ciudad de Győr.
