El Admor de Gur visitó esta noche una prisión militar para reunirse con un soldado ultraortodoxo detenido por deserción. Miles de seguidores del líder religioso lo acompañaron, congregándose en las inmediaciones del centro penitenciario. Las autoridades militares reforzaron la seguridad ante el temor de posibles intentos de asalto a la prisión. La visita se produce en un contexto de creciente tensión en torno al servicio militar obligatorio para los hombres ultraortodoxos en Israel. El ejército israelí ha intensificado los arrestos de jóvenes ultraortodoxos que se niegan a alistarse. La presencia masiva de seguidores del Admor generó preocupación entre las fuerzas de seguridad, que temían disturbios. La visita concluyó sin incidentes, pero la situación sigue siendo delicada.
