Detectives franceses investigan un arma encontrada en el lago Annecy, con la esperanza de obtener nuevas pistas sobre el asesinato sin resolver de Saad al-Hilli, un ingeniero británico-iraquí, ocurrido en 2012. Al-Hilli y su familia fueron brutalmente asesinados mientras acampaban en los Alpes franceses. La investigación inicial no arrojó resultados concluyentes, dejando el caso sin resolver durante más de una década. El hallazgo del arma representa una nueva oportunidad para identificar a los responsables. Las autoridades esperan que el análisis forense del arma proporcione pruebas cruciales para avanzar en la investigación. Se desconoce por el momento si el arma está relacionada directamente con el caso al-Hilli, pero se espera que sea una pieza importante del rompecabezas.