El Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró a sus aliados del Golfo la protección de sus intereses en el marco de las negociaciones con Irán para un acuerdo sobre el conflicto en Oriente Medio. Sin embargo, según el analista Borzou Daraghai, la administración estadounidense muestra "pánico" ante la posibilidad de que los países del Golfo busquen una alternativa de seguridad independiente. Esta iniciativa podría debilitar los Acuerdos de Abraham, que buscan la normalización de las relaciones entre Israel y países árabes. La preocupación de Washington radica en la potencial pérdida de influencia en la región. El analista señala que la autonomía de los aliados árabes representaría un cambio significativo en la dinámica de seguridad del Golfo Pérsico. Las conversaciones con Irán se desarrollan en un contexto de creciente tensión y desconfianza en la región. La postura de los países del Golfo podría verse influenciada por el resultado de estas negociaciones.