Durante el Foro Económico Mundial en Dalian, China, líderes empresariales de Medio Oriente exploran la integración económica regional como motor de cambio, más que la mediación externa. El encuentro, conocido como “Summer Davos”, se produce en un contexto de negociaciones entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear iraní y la reapertura del Estrecho de Ormuz. Observadores señalan que la nueva generación de líderes empresariales podría ser clave para superar las tensiones existentes en el Golfo. Se busca fortalecer la colaboración económica interna para impulsar la estabilidad y el desarrollo. Aunque China se perfila como posible mediador, la atención se centra en las iniciativas lideradas por la propia región. Las conversaciones también reflejan un interés en la resolución pacífica de conflictos y la búsqueda de soluciones a largo plazo. La reciente tregua acordada entre las partes en conflicto es vista como un paso positivo.