La fiscalía guineana solicitó una pena de 10 años de prisión para el coronel de gendarmería Bienvenu Lamah, en el marco del juicio por la masacre del 28 de septiembre de 2009. Los hechos, ocurridos en un estadio de Conakry, involucraron a opositores políticos. Lamah, acusado junto a otros oficiales, niega su participación en la masacre y afirma no haber estado a cargo del campamento de Kaléah durante los eventos. El juicio, que se desarrolla desde principios de año, busca esclarecer las responsabilidades en la represión de la manifestación. La fiscalía busca una condena ejemplar por los graves hechos ocurridos. El coronel Lamah se defiende argumentando que no tenía autoridad sobre el lugar donde se cometieron los abusos. Se espera que el veredicto establezca un precedente en la justicia guineana.