La situación en Guatemala ha evolucionado, pasando de ser un país de tránsito de drogas a un territorio donde las pandillas disputan activamente el control del narcomenudeo. Esta disputa se manifiesta a través de enfrentamientos armados que se están propagando a diferentes departamentos del país. La violencia relacionada con el narcotráfico a pequeña escala está incrementando la inestabilidad. Las pandillas buscan el dominio del mercado local de drogas. Las autoridades guatemaltecas enfrentan desafíos significativos para contener la escalada de violencia y restablecer el orden. El aumento del narcomenudeo representa una amenaza para la seguridad y la gobernabilidad de Guatemala. Se teme que esta situación pueda intensificarse si no se toman medidas efectivas para abordar las causas de raíz y fortalecer las instituciones de seguridad.