El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) de Guatemala estima que la prolongada canícula podría afectar a 377 mil hectáreas de cultivos a nivel nacional. Los cultivos de maíz y frijol son los más vulnerables a esta situación, representando la mayor parte de la superficie en riesgo. La disminución de las precipitaciones y el incremento de las temperaturas durante los meses de julio y agosto son los principales factores que contribuyen a esta amenaza. Esta sequía podría tener un impacto significativo en la producción de alimentos básicos en el país. El MAGA está evaluando las medidas necesarias para mitigar los efectos de la canícula en el sector agrícola. Se espera que la situación se mantenga vigilada de cerca para determinar el alcance total de las pérdidas. La afectación podría generar consecuencias en la seguridad alimentaria y la economía rural.