La marcha por la diversidad sexual se desarrolló en Antigua Guatemala, pero no pudo ingresar al centro histórico de la ciudad. Las autoridades municipales impusieron restricciones al recorrido, lo que generó desacuerdo entre los organizadores y participantes. La marcha se llevó a cabo alrededor del perímetro del casco urbano, evitando la plaza central y otras áreas clave. Organizadores expresaron su frustración por las limitaciones impuestas, calificándolas de discriminatorias. A pesar de las restricciones, la marcha contó con una considerable participación de activistas y miembros de la comunidad LGBTQ+. Las autoridades locales no han emitido una declaración oficial explicando las razones detrás de las restricciones. El evento buscaba visibilizar las demandas de la comunidad diversa y promover la igualdad de derechos.
