El presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, ha promulgado una nueva ley integral contra el lavado de dinero, previamente aprobada por el Congreso de la República. Esta legislación busca fortalecer las medidas para prevenir y combatir el financiamiento de actividades ilícitas en el país. La ley introduce nuevas obligaciones para diversas entidades, incluyendo las financieras, con el objetivo de aumentar la transparencia y la trazabilidad de las transacciones. Se espera que la normativa impulse la cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado transnacional. La sanción de esta ley representa un paso significativo en el compromiso del gobierno de Arévalo con la transparencia y el cumplimiento de las normas internacionales. Se prevé una mayor fiscalización y control de los flujos financieros para detectar y prevenir el lavado de activos. La implementación de la ley estará a cargo de las autoridades competentes, quienes definirán los mecanismos y protocolos necesarios.
