El presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, mantiene una postura reservada ante las recientes declaraciones de funcionarios estadounidenses sobre posibles operaciones militares en el país. Arévalo no ha comentado públicamente sobre estos escenarios, optando por una estrategia de cautela. Analistas sugieren que esta actitud podría formar parte de una estrategia diplomática más amplia. Las declaraciones estadounidenses han generado incertidumbre sobre la relación bilateral. La contención del mandatario busca evitar tensiones innecesarias, según expertos. La situación plantea interrogantes sobre la soberanía guatemalteca y la influencia externa. Se espera que Arévalo aborde el tema con mayor claridad en los próximos días.