Un brote de sarampión que comenzó en enero en Santiago Atitlán, Sololá, ha causado una crisis sanitaria en Guatemala. Hasta la fecha, se han confirmado 16 mil 650 casos de la enfermedad en todo el país. Las autoridades sanitarias lamentan el fallecimiento de 20 personas, principalmente niños, a causa de complicaciones derivadas del sarampión. El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social ha implementado jornadas de vacunación masiva para contener la propagación del virus. Sin embargo, la cobertura de vacunación sigue siendo un desafío en algunas comunidades rurales. Expertos advierten sobre la necesidad de fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica y garantizar el acceso equitativo a la vacuna contra el sarampión. La situación actual representa un grave riesgo para la salud pública en Guatemala.