Un escándalo deportivo ocurrido en 1988 en Guatemala desencadenó la descalificación de México del Mundial de 1990. El cronista deportivo guatemalteco Gustavo Velásquez ha revelado detalles sobre este suceso. La historia involucra una llamada telefónica, una cinta de VHS y una denuncia formal. Estos elementos fueron cruciales para la decisión que impidió la participación mexicana en el torneo. Velásquez ofrece una perspectiva interna sobre cómo Guatemala se convirtió en un actor central en este episodio. La denuncia cuestionó la elegibilidad de jugadores mexicanos naturalizados, lo que finalmente llevó a la FIFA a tomar medidas drásticas. El caso, conocido como el “Cachirulazo”, sigue siendo un punto de controversia en la historia del fútbol mexicano.