Un análisis de las redes sociales rusas revela un creciente cansancio entre la población con respecto a la guerra en Ucrania y un deseo de que el conflicto termine. Esta tendencia es más pronunciada en las regiones rusas directamente afectadas por las acciones en Ucrania. A pesar de este descontento, persiste un escepticismo generalizado sobre la posibilidad de una pronta resolución. No se observa, sin embargo, un aumento significativo de posturas abiertamente contrarias a la guerra. El estudio indica un cambio en el sentimiento público, pero no una oposición activa. Los rusos parecen estar más preocupados por las consecuencias de la guerra que por la guerra misma. Esta fatiga, aunque creciente, no se traduce aún en una resistencia generalizada al conflicto.