El nuevo desafío en MasterChef involucró tres platos de pasta, resultando en una celebración para el equipo verde y un día difícil para el equipo rojo. Los participantes se enfrentaron a la tarea de crear elaboradas recetas con pasta, poniendo a prueba sus habilidades culinarias y trabajo en equipo. El equipo verde demostró un desempeño excepcional, logrando un éxito rotundo en la competencia. Por otro lado, el equipo rojo experimentó importantes dificultades, describiendo su desempeño como “totalmente disfuncional”. Esta situación coloca al equipo rojo en una posición complicada dentro del reality de cocina. El desafío de la pasta evidenció la disparidad en el rendimiento entre los dos equipos en este episodio de MasterChef.