Una investigación reciente sugiere que la combinación de té verde y vitamina B3 podría tener efectos beneficiosos contra el deterioro cerebral. El estudio, realizado en animales, demostró que esta combinación ayudó a restaurar la energía en células cerebrales envejecidas. Además, se observó una reducción en procesos asociados a la enfermedad de Alzheimer. Los investigadores enfatizan que estos resultados son preliminares y obtenidos en modelos animales. Aún se desconoce si los mismos efectos se replicarán en humanos. Se requieren estudios clínicos adicionales para determinar la seguridad y eficacia de esta combinación en personas. Los expertos advierten que, por el momento, no se puede recomendar su uso como tratamiento para el deterioro cognitivo en humanos.
