La diputada Fatim Diarra ha expresado su escepticismo sobre la viabilidad del freno a la deuda, sugiriendo que podría tratarse de una maniobra política. Diarra ha hablado abiertamente sobre el fuerte deseo de los Verdes de formar parte del gobierno. Sin embargo, ha manifestado preocupación por la situación actual de su partido, cuyo apoyo electoral se sitúa entre el 8 y el 9 por ciento según encuestas recientes de Yle y HS. Esta cifra contrasta con el ascenso de la Liga de la Izquierda, que ha aumentado su apoyo al 10-11 por ciento en el último año. Diarra describe los últimos tres años y medio como un periodo de “tragar piedras pequeñas y astillas de vidrio” para los Verdes. La declaración de Diarra refleja tensiones internas y desafíos para el partido en su búsqueda de influir en la política finlandesa.