La golfista australiana Hannah Green regresa al campo donde obtuvo su primer gran victoria en 2019, con la esperanza de acabar con una sequía de siete años sin títulos de major. Green ha demostrado un excelente estado de forma reciente, lo que aumenta sus posibilidades en el torneo. Su anterior triunfo en este mismo escenario la convierte en una contendiente a tener en cuenta. La jugadora busca repetir el éxito de hace cuatro años y añadir un nuevo major a su palmarés. Este torneo representa una oportunidad clave para Green de consolidarse como una figura destacada en el golf femenino. La expectativa es alta para ver si puede superar la presión y volver a levantar un trofeo de major.