Datos recientes de la Autoridad Independiente de Evaluación de la Salud (HEIKA) revelan que 4,7 millones de ciudadanos griegos reciben al menos una receta de antibióticos cada año. Esta cifra sitúa a Grecia a la cabeza del consumo de antimicrobianos en Europa, evidenciando un uso excesivo de estos fármacos. El elevado índice de prescripción plantea serias preocupaciones sobre el desarrollo de resistencia a los antibióticos, un problema de salud pública global. La situación exige medidas urgentes para promover un uso más racional y responsable de los antibióticos en el país. Las autoridades sanitarias griegas están analizando estrategias para reducir la prescripción innecesaria y concienciar a la población sobre los riesgos del abuso de estos medicamentos. La resistencia a los antibióticos amenaza la eficacia de los tratamientos contra infecciones comunes y graves. Se busca implementar campañas de información dirigidas tanto a médicos como a pacientes.