El portavoz del gobierno griego, Yannis Marinakis, se abstuvo de comentar las respuestas ofrecidas por el excomisario europeo Dimitris Avramopoulos en el marco de una investigación en su contra. Marinakis declaró que no corresponde al gobierno evaluar las declaraciones de Avramopoulos, ni emitir juicios sobre su culpabilidad o inocencia. La declaración se produce en relación con una orden de registro y la información proporcionada a la oficina del Primer Ministro. El gobierno mantiene una postura de prudencia, evitando interferir en el proceso judicial en curso. Marinakis enfatizó que el gobierno no actuará como juez en este asunto. La investigación involucra acusaciones de tráfico de influencias y corrupción. Se espera que las autoridades competentes continúen con la investigación y determinen las responsabilidades correspondientes.
