Una comisaría de policía en Atenas, específicamente la de Áno Glyfada, enfrenta una inminente subasta electrónica. La propiedad fue listada inicialmente en una plataforma de subastas en junio de 2024 y ha sido reprogramada para septiembre. Esta situación sin precedentes expone las dificultades financieras que incluso las instituciones públicas griegas pueden enfrentar. La subasta sugiere problemas en el pago de deudas relacionadas con el edificio donde opera la comisaría. El incidente levanta interrogantes sobre el impacto de la crisis económica en el mantenimiento de la infraestructura pública esencial. La reaparición de la propiedad en la plataforma de subastas indica que no recibió ofertas en el intento previo y aumenta la preocupación por su futuro.