Las autoridades griegas han dado un giro importante en el caso de la mediadora china desaparecida en Artemida. El teléfono móvil de la mujer, de 50 años, fue encontrado en el centro de Atenas, reabriendo nuevas líneas de investigación. Su esposo ha vuelto a ser interrogado por las autoridades, aunque no se han revelado detalles de su declaración. La búsqueda de la mujer continúa, centrándose ahora en la capital griega. Este nuevo hallazgo sugiere que la desaparición podría no ser como se pensaba inicialmente y complica el caso. Las autoridades analizan las últimas comunicaciones del teléfono para obtener pistas sobre su paradero. La policía espera que la nueva declaración del esposo arroje luz sobre las circunstancias de la desaparición.