El gobierno griego ha aprobado un bono anual de 300 euros para aproximadamente 1,87 millones de jubilados. Esta ayuda económica está sujeta a nuevos criterios de ingresos y patrimonio, que son más elevados que en años anteriores. Además, se ha reducido la edad para acceder a la pensión de viudedad. Sin embargo, cientos de miles de jubilados con bajos ingresos quedarán excluidos de este beneficio. Los nuevos límites de ingresos y patrimonio determinarán quiénes serán elegibles para recibir el bono en noviembre. El objetivo de la medida es apoyar a los jubilados más vulnerables, aunque la ampliación de los criterios ha generado controversia sobre su alcance real.