La presidenta del partido “Esperanza para la Democracia” en Grecia ha expresado su preocupación por el uso del término “feminicidio”. Argumenta que categorizar la violencia contra las mujeres como “feminicidio” sitúa a las mujeres en un grupo vulnerable y puede funcionar como una forma de discriminación. Según la política, la violencia de género que resulta en la muerte de mujeres es una problemática social arraigada con causas múltiples y complejas. Subraya que esta violencia es un trauma profundo y persistente en la sociedad. Su postura implica que el enfoque debe centrarse en las causas subyacentes de la violencia de género en lugar de en la categorización del delito. La declaración busca generar debate sobre la terminología utilizada para abordar esta problemática y sus posibles consecuencias.
