Grecia ha declarado el estado de emergencia por sequía en las islas de Alonissos y Tinos, ubicadas en el mar Egeo. La medida responde a una grave escasez de agua potable que se agudiza con el inicio de la temporada alta de turismo. El aumento masivo en el consumo de agua, provocado por la afluencia de visitantes, está superando la capacidad de los recursos locales. La declaración de emergencia permitirá movilizar recursos y establecer restricciones para garantizar el suministro básico a residentes y turistas. Las autoridades buscan soluciones urgentes para mitigar los efectos de la sequía y asegurar la sostenibilidad hídrica de las islas. La situación plantea desafíos significativos para el sector turístico, vital para la economía griega. Se espera que se implementen medidas de ahorro y gestión eficiente del agua.