La inflación en Grecia disminuyó significativamente hasta el 2,7% en julio, según datos de Eurostat, tras un 3,9% el mes anterior. Este descenso representa una notable desaceleración en el aumento de precios. A nivel de la Eurozona, la inflación se situó en el 2,9%. Los principales impulsores del aumento de precios fueron los sectores de la energía, los servicios y los alimentos. La disminución de la inflación en Grecia podría aliviar la presión sobre los hogares y las empresas. Estos datos sugieren una tendencia a la estabilidad de precios en la economía griega y europea.