A pesar de la aparente estabilización en Oriente Medio, los precios de los combustibles en Grecia se mantienen elevados debido a la alta gasolina y los impuestos indirectos. La incertidumbre radica en el tiempo que tardarán en reflejarse las posibles reducciones internacionales en las estaciones de servicio griegas. Analistas internacionales están evaluando la situación y ofreciendo pronósticos sobre la evolución de los precios. La situación actual mantiene a los consumidores en una posición vulnerable frente a los altos costos. El mercado griego parece desconectado de las dinámicas internacionales que sugieren una posible disminución. Se espera que la evolución de los precios dependa de factores tanto globales como de la política fiscal interna.
