El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé una trayectoria descendente para la deuda griega, aunque con cautela. A nivel de la Eurozona, se anticipa un incremento del endeudamiento público del 87,1% del PIB en 2025 al 89,7% en 2030. Sin embargo, la preocupación central reside en la proyección de que la deuda pública de la Unión Europea podría alcanzar el 130% del PIB para el año 2040. Este aumento significativo se considera una perspectiva sombría para la estabilidad económica del bloque. El FMI advierte sobre la necesidad de políticas fiscales prudentes para mitigar este riesgo. La situación griega, aunque mejorando, se ve afectada por el contexto general de la UE. El informe del FMI subraya la importancia de abordar la sostenibilidad de la deuda a largo plazo en toda la región.